Durante el corto o largo transcurso de mi vida, he decidido a voluntad propia ser un escéptico en todo lo relacionado con “lectura de” entiéndase por lo anterior, lectura del café, de la mano, de las cartas, del calcetín, etc…
Hoy sin embargo aprovechando uno de mis tantos momentos de ociosidad, me dirigí a tomarme un cafecito, una tizana, y a darle unas “mamadas a la shisha” quesque para probar a que sabía; El punto es que una vez llegando al susodicho lugar del cual mi kuñis es empleada, entre pláticas de hola me llamo tal y muchos gustos consecuentes, me llamo la atención el saber que ahí mismo se encontraba una persona que leía el café.
Todo comenzó con una leída de mano, a mi cuñado, después a mi, y así sucesivamente por parte de una joven de nombre Kerji, Kershi, Kergish o una madre por el estilo, de origen Libanés y de descendencia de familiares que se dedican a esto de las leídas de café. Ella con toda honestidad nos aclaro que lo suyo no era la leída de mano, sino del café, y pues estando entrado dije: “saz, ¿que tengo que hacer?”.
Lo primero fue por supuesto comprar el cafecito, por la módica cantidad de 25 pesito’, dejarlo enfriar, y por supuesto tomarmelo. Entre platicas de que conozco a fulano, conoces a fulana, es mi primera vez y cosas por el estilo, vino el curioso ritual al que me vi expuesto:
-Una vez que se termina el café, se baja la taza del plato con la mano derecha.
-Se toma el plato con la izquierda y se coloca encima de la taza.
-Se toma la taza por el asa con la mano izquierda.
-Se sostiene con la mano derecha índice y pulgar, plato y taza respectivamente.
-Se dan tres vueltas a la taza hacia si mismo.
-Se voltea la taza encima del plato y esperamos mientras nos fumamos un marlborito, o en su defecto unas “mamadas” de shisha.
Después de llevar a cabo el susodicho ritual, se toma con la mano derecha la taza, se sacude una vez sin tocar el plato, y Voila! Tas listo pa’ que te lean el cofee.
No entraré en detalles sobre las cosas que me dijeron, por que igual y si es que alguien algún lee esta madre no creo que le interese, pero debo decir que fue una experiencia curiosa, puesto que muchas cosas que nadie sabe sin conocerte te las dicen ahí mismo, como por ejemplo mi carácter, o personalidad, ya que coincidió con mi bipolaridad meses y meses atrás mencionada, viajes y cosas que nadie sabe a menos que te conozca ahí mismo salieron a la superficie. La verdad es que estuvo chingón, sobre todo por que de las cosas que me dijeron supuestamente no viene nada malo, pero pues igual y quien sabe, seguiré diciendo como siempre: “Y soy así, así nací y así me moriré” (Ah chingado esa madre no, es del pinche naco que se cargó la chingada, pero pues hay que estar al día) Pero ya en serio seguire diciendo lo que siempre digo: “El destino no esta marcado definitivo para los seres humanos”, claro que si me dejo llevar igual y las cosas que me dijeron me salen ciertas, pero pues siempre existirá la duda, si pasa bueno, si no a buscar la manera de hacerlo pasar.